Nunca es tarde si sabemos a dónde vamos

En estos tiempos de crisis, con tasas de paro que asustan especialmente a los jóvenes, vemos que existe una tendencia urbana que nos está animando a emprender. Pero, ¿emprender?, ¿el qué?

Es bien conocida la polivalencia de los ingenieros industriales, que nos lleva a ocupar diferentes puestos en la empresa actual. Solo hace falta recordar dónde están trabajando nuestros compañeros de carrera para darnos cuenta de que cada uno hace una cosa diferente. Es por ello que, si lo que queremos es emprender un negocio propio, debemos centrar nuestro objetivo.

¿Qué negocio queremos emprender?

Esta es la duda más importante que se nos puede plantear. Para que un emprendedor tenga éxito una de las premisas que debería cumplir es ser el mayor conocedor del producto o servicio que está ofreciendo. Si ponemos como ejemplo Google, una empresa de éxito mundial que ha cumplido todos los patrones del emprendimiento, nos damos cuenta de que nació a través del conocimiento de dos estudiantes. Concretamente la base de Google está en la tesis doctoral “The Anatomy of a Large-Scale Hypertextual Web Search Engine”, de Sergey Brin y Lawrence Page, sus fundadores.

Y este es el momento en el que yo me pregunto: ¿qué ha sido de nuestros proyectos final de carrera o de las tesis de algún máster que posiblemente hayamos cursado después? En muchos casos responderemos que ha sido un mero trámite para obtener el título, pero creo que se le puede dar la vuelta a esta idea. Todo este trabajo que desarrollamos en un momento dado dio lugar a un conocimiento que, quizá, esté por explotar. Podría ser un buen punto de partida, ¿no creéis?

Actualmente tenemos a nuestro alcance muchas herramientas para explotar  este conocimiento que como tecnólogos poseemos. Por ejemplo, a través del Spain Startup Map de Javier Megías podemos analizar el mapa del ecosistema emprendedor de España, que se compone de una serie de entidades (aceleradoras, incubadoras, inversores, espacios coworking, comunidades, etc.) que nos vendrá muy bien conocer y probar.

Y una vez tenemos la tecnología, nos falta conocimiento en otras áreas, como la  financiera, legal o de marketing. A continuación, toca empezar, pero ¿cuándo? No es cierto el mito de que la empresa la tienes que haber montado con 25 años, recién salido de la Universidad. Como vemos en uno de los gráficos de Funders and Founders de Anna Vital, en muchas de las grandes empresas actuales la edad del fundador no fue un impedimento. Así por ejemplo, el químico farmacéutico estadounidense John Pemberton inventó la fórmula de la Coca-Cola en 1885 con 55 años de edad.

Too late to start? Fuente: fundersandfounders.com by Anna Vital

Too late to start? Fuente: fundersandfounders.com by Anna Vital

Finalizaré este pequeño artículo citando a Juan Roig, impulsor del proyecto lanzadera. Durante  la presentación de programa 2014 comentó: “Si hay emprendedores hay empresas, si hay empresas hay empleo, si hay empleo hay riqueza y si hay riqueza, y sabemos gestionarla, hay bienestar”. Con esta frase de lógica aplastante, solo me queda animaros a explotar vuestro conocimiento.

Javier Morro

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Artículo también publicado en el blog del COIICV

 

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